El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación de España, José Manuel Albares, destacó la fase “extraordinaria” que atraviesan las relaciones bilaterales entre Madrid y Rabat, subrayando que el apoyo marroquí a España durante el apagón eléctrico del pasado 28 de abril refleja la fortaleza de la asociación entre ambos países.
Durante su intervención ante la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso de los Diputados, Albares expresó su profundo agradecimiento a Marruecos, así como a Francia, por su contribución rápida y eficaz en la reactivación de las centrales eléctricas españolas, señalando que esta cooperación evidencia la profundidad de las “excelentes relaciones” con sus vecinos, especialmente con el Reino de Marruecos.
En este mismo contexto, el ministro recordó la reciente visita de su homólogo marroquí, Nasser Bourita, a Madrid, durante la cual éste afirmó que las relaciones bilaterales están “en su mejor momento histórico”, en referencia al giro cualitativo que han experimentado desde la carta enviada por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, al rey Mohamed VI, en la que calificó la propuesta marroquí de autonomía como “la base más seria, creíble y realista” para resolver el conflicto del Sáhara.
Albares destacó dos hitos clave en esta nueva etapa de cooperación: un récord histórico en el volumen de intercambio comercial, que alcanzó los 23.000 millones de euros, y la reapertura del puesto aduanero en Melilla —cerrado de forma unilateral por Marruecos en 2018— así como la apertura, por primera vez en la historia, de una aduana comercial en Ceuta.
El ministro explicó que la puesta en funcionamiento de estos pasos fronterizos, activada oficialmente el 11 de febrero de 2025, forma parte de la hoja de ruta firmada el 7 de abril de 2022, y constituye un paso más dentro de un proceso más amplio orientado a la normalización total de la situación fronteriza, tanto en lo que respecta al movimiento de personas como al comercio de mercancías.
Subrayó también que este proceso se está desarrollando de manera “gradual y acumulativa”, con un esfuerzo conjunto de ambas partes que va más allá del ámbito aduanero, abarcando también la lucha contra la migración irregular y el contrabando.
Finalmente, Albares reveló que el flujo de mercancías es diario, de lunes a viernes, con un volumen de 3,5 toneladas, incluyendo productos alimenticios frescos y materiales de construcción procedentes de Marruecos, a cambio de productos españoles como artículos de higiene y dispositivos eléctricos y electrónicos.