Por altas instrucciones de Su Majestad el Rey Mohammed VI, la Embajada del Reino de Marruecos en Lisboa pasó a un estado de máxima alerta para supervisar todos los arreglos necesarios para la repatriación del cuerpo del joven marroquí, Aziz Benharref, quien falleció a causa de un trágico accidente de tren que conmocionó a la comunidad marroquí residente en Portugal.
Estas instrucciones reales reafirman una vez más la atención especial que Su Majestad el Rey concede de manera constante y directa a los hijos de los marroquíes residentes en el extranjero, así como su continuo empeño por consolar a las familias de las víctimas en los momentos más difíciles y aliviar su dolor cuando se ven rodeadas de circunstancias tan dolorosas.
Esta misión real viene a tranquilizar a la familia del difunto y a los miembros de la comunidad, asegurándoles que su patria no los dejará enfrentar las dificultades solos. El difunto regresará a su tierra natal para ser enterrado en su lugar de origen, rodeado del consuelo y la lealtad de su país y de su gente.
Por su parte, las autoridades locales portuguesas siguen trabajando en estrecha colaboración con la misión diplomática marroquí para dar seguimiento a todas las novedades y detalles relacionados con este trágico incidente y brindar todo tipo de apoyo y asistencia a la familia del fallecido, en medio del gran impacto que esta pérdida repentina ha causado en la comunidad marroquí en Portugal.