El pasado viernes, el tribunal de primera instancia de la ciudad de Marrakech aplazó la sesión destinada al juicio del profesor Mohamed El Ghloussi, presidente de la Asociación Marroquí para la Protección del Dinero Público, para el 31 de octubre próximo, con el fin de permitir a la defensa preparar los elementos necesarios para la alegación.
Este aplazamiento se produjo en un ambiente cargado de solidaridad con El Ghloussi, quien enfrenta una demanda presentada por el diputado Younes Benslimane, miembro del partido Reagrupamiento Nacional de los Independientes.
La plaza y los alrededores del tribunal fueron escenario de una masiva concentración de protesta, organizada por entidades democráticas, de derechos humanos, sindicales y asociativas, además de actores de la sociedad civil y ciudadanos de la diáspora. Durante la manifestación, se corearon consignas como: “Todos contra la corrupción… no al silenciamiento de las voces que la denuncian” y “No a los procesos judiciales contra quienes combaten la corrupción”. Asimismo, exigieron la penalización del enriquecimiento ilícito, la vinculación de la responsabilidad con la rendición de cuentas y frenar el saqueo de los fondos públicos.
La denuncia presentada contra El Ghloussi fue objeto de una amplia condena, que se materializó en la creación de más de 20 entidades políticas, de derechos humanos, sindicales y asociativas que formaron el “Comité Nacional de Solidaridad con el Profesor Mohamed El Ghloussi y los Luchadores contra la Corrupción”. La denuncia fue calificada de “maliciosa”, y según se indicó, fue presentada por un diputado involucrado en casos de corrupción financiera, en algunos de los cuales ya había sido condenado judicialmente.
Los manifestantes consideran que este proceso constituye un nuevo episodio en la serie de restricciones que se ejercen de manera continua contra quienes defienden los fondos públicos y luchan contra la corrupción, haciendo especial referencia al Código de Procedimiento Penal, que según ellos fue aprobado de manera cuestionable.
Cabe señalar que esta denuncia se produce tras declaraciones de El Ghloussi en una conferencia de prensa en Marrakech, donde abordó sospechas de corrupción que rodean el contrato para la construcción de la estación de autobuses, cuya costo ascendió a unos 12 millones de dírhams, y que actualmente está en manos de la justicia para su resolución.