El Consulado General del Reino de Marruecos en Sevilla acogió una vibrante ceremonia para conmemorar el quincuagésimo aniversario de la exitosa Marcha Verde, una velada que entrelazó el recuerdo de hitos históricos con la encarnación del espíritu de pertenencia nacional.

El evento dio comienzo con un discurso de la Cónsul General, Sra. Dunia Dalaleero, quien evocó las lecciones y el simbolismo de esta efeméride histórica, subrayando su importancia en el contexto internacional actual. Puso de relieve que la resolución del Consejo de Seguridad que reconoce la soberanía de Marruecos sobre su Sahara ha convertido el modelo de autonomía en la única y mejor solución para resolver este conflicto. Asimismo, la Sra. Cónsul General hizo un llamamiento a los representantes de la sociedad civil de la comunidad marroquí para dar a conocer y promover este logro diplomático en los círculos de la sociedad española.

La velada incluyó un dinámico programa paralelo dedicado a los niños, supervisado por el reconocido artista plástico Ahmed Ben Yessef, a través de talleres de pintura y dibujo. Estos talleres se centraron en creaciones expresivas que celebraban la marroquinidad del Sáhara, con el objetivo de acercar a los más jóvenes a la historia de su patria y sus auténticas costumbres y tradiciones. Además, la profesora Sakina Shahouati ofreció una presentación divulgativa sobre la epopeya de la Marcha Verde.

En la misma línea, se proyectó un documental que arrojó luz sobre los momentos más destacados de la trayectoria de la causa nacional, el cual captó la máxima atención de todos los asistentes. Entre el público se encontraban presidentes de asociaciones, personalidades de la sociedad civil y padres marroquíes acompañados de sus hijos, en una escena que reflejaba el apego de todos por conmemorar esta efeméride, tan querida por cada marroquí.

El acto concluyó en una atmósfera cargada de entusiasmo y orgullo nacional, donde los asistentes, mayores y pequeños, interactuaron con una selección de cantos y músicas marroquíes autóctonas, que trajeron a la memoria el espíritu de unidad y sacrificio que caracterizó a la inmortal epopeya.