El pasado lunes se inauguró en Barcelona la primera Semana Cultural de Marruecos, un evento concebido para celebrar el rico patrimonio marroquí y reflejar los antiguos vínculos culturales y humanos entre las dos orillas del Mediterráneo.

La iniciativa, que se desarrolla bajo el lema “El arte de la convivencia” y se prolongará hasta el 23 de noviembre, es una iniciativa de la Fundación Ibn Battuta en colaboración con el Ayuntamiento de Barcelona, el Gobierno de Cataluña, el Gobierno español, el Fondo Catalán de Cooperación y el Instituto Europeo del Mediterráneo.

En la céntrica Plaza de la Rambla, frente al monumento a Colón, se instaló una lujosa jaima tradicional marroquí. Este espacio ha servido como un escenario para exhibir productos tradicionales, dar visibilidad a cooperativas de mujeres y albergar espectáculos artísticos y talleres de cocina, ofreciendo una experiencia que resume los valores de la hospitalidad marroquí más auténtica.
Mohamed Chaib, presidente de la Fundación Ibn Battuta, alabó la colaboración de las instituciones locales, considerando el evento como un reconocimiento al papel de Marruecos como un socio cultural activo en el diálogo mediterráneo. Asimismo, destacó el papel central de la mujer marroquí, sus habilidades y su contribución al desarrollo.

Por su parte, la teniente de alcalde de Barcelona, Maria Eugènia Gay, afirmó que la comunidad marroquí es un pilar fundamental en el tejido cultural y social de la ciudad, y señaló que los jóvenes de origen marroquí representan un puente vivo entre culturas.
Jordi Cuadrat, presidente del Fondo Catalán de Cooperación, describió la iniciativa como un modelo para promover los valores de compartir y dialogar, y abogó por extenderla a otras ciudades catalanas.
La ceremonia de inauguración incluyó un homenaje al exdiplomático español Ricardo Díez-Hochleitner Rodríguez, en reconocimiento a sus esfuerzos por acercar a los pueblos de la región. Además, la directora Malika Zairi presentó sus cortometrajes “Mohamed, el nombre propio” y “Assia”, que fueron muy bien recibidos por el público.
El programa cultural incluye veladas de debate, un concierto de la artista Dunia Batma, un torneo de fútbol y un desfile de moda que pondrá de relieve la elegancia del tradicional catán marroquí. Una serie de actividades que buscan consolidar la cultura como un puente para el entendimiento y la hermandad entre ambas orillas.