El Gobierno de Cataluña defiende las declaraciones del arzobispo Planellas dirigidas al partido Vox: «Fueron oportunas y valientes».
El director general de Asuntos Religiosos del Gobierno de Cataluña, Ramon Bassas, lamentó el intento de «la extrema derecha, con el aval de partidos de derecha que antes no lo hacían, de restringir las libertades de creencia de cada persona y el ejercicio de la religión».
Añadió que «es necesario denunciar claramente el uso de las personas para imponer un enfoque político totalmente autoritario, como hacen las fuerzas de extrema derecha», y afirmó que la forma de detenerlo es expresarse con claridad y franqueza, tal como lo hizo Planellas.
Bassas manifestó que acoge con satisfacción las declaraciones del arzobispo de Tarragona, Joan Planellas, en respuesta al líder de Vox, Santiago Abascal, quien le dijo que «un racista no puede ser un verdadero cristiano»: «Fueron declaraciones muy oportunas, valientes e interesantes».
Así lo expresó en una entrevista concedida el miércoles al programa «Aquí Catalunya» y recogida por la agencia Europa Press, donde añadió que «lo que ocurre aquí no es una batalla contra los musulmanes, sino contra la libertad religiosa», y por lo tanto contra los derechos de todos los ciudadanos, sean creyentes o no.

Las declaraciones de Bassas se produjeron después de que Planellas respondiera a Abascal afirmando que «un racista no puede ser un verdadero cristiano», a raíz de las declaraciones del líder de Vox que criticaron la postura de la institución religiosa tras su apoyo a la comunidad musulmana, en el contexto de la decisión del Ayuntamiento de Jumilla (Murcia) que prohíbe la oración islámica en las instalaciones deportivas.
Bassas lamentó el intento de «la extrema derecha, con el aval de partidos de derecha que antes no lo hacían, de restringir las libertades de creencia de cada persona y el ejercicio de la religión», subrayando que se trata de un derecho fundamental.
El director general de Asuntos Religiosos también señaló que el aumento de la inmigración «cambia el panorama de nuestra sociedad» y provoca cierta preocupación en algunas personas sobre el mundo que conocían, lo que puede generar incomodidad y debe ser reconocido y gestionado.
Sin embargo, dijo que hay quienes se aprovechan de la inquietud de algunos ciudadanos para actuar «contra quienes provocan este cambio en el panorama». En este sentido, insistió en la necesidad de «denunciar claramente el uso de las personas para imponer un estilo político totalmente autoritario, como es el caso de la extrema derecha», añadiendo que la manera de enfrentarlo es decir la verdad con claridad, tal como lo hizo Planellas.
Bassas concluyó afirmando que, ante esta situación, existe una alianza dentro de la sociedad catalana, ya que las encuestas muestran que es «una sociedad tolerante» que apoya las libertades religiosas y el respeto a las diferencias.