Las redes sociales han sido testigo de una gran ola de apoyo y lealtad al rey Mohamed VI, bajo la etiqueta #Orgullosos_de_nuestro_Rey, que se posicionó en los primeros lugares de las tendencias, logrando una interacción sin precedentes.
Esta iniciativa popular y espontánea surgió como una reacción natural frente a intentos fallidos de menoscabar la dignidad de la institución monárquica, pilar fundamental de la estabilidad y la unidad del país. Los marroquíes transformaron estas plataformas digitales en un espacio para alzar la voz de la verdad y acallar toda forma de manipulación, afirmando que la monarquía es una línea roja.
Sin importar sus posiciones o afiliaciones, los marroquíes no dudaron en expresar su orgullo por los logros de la nación bajo el liderazgo real, destacando el salto cualitativo en el desarrollo económico y social, así como el fortalecimiento de la posición internacional de Marruecos. Todos coincidieron en que atentar contra la monarquía significa atentar contra los principios nacionales y dañar los intereses superiores del país.
Este amplio movimiento no fue solo una interacción digital pasajera, sino una verdadera manifestación de la conciencia despierta y del vínculo vital entre el pueblo y su rey, y una prueba de que cualquier intento de socavar la unidad nacional está condenado al fracaso frente a la voluntad de un pueblo que conoce el valor de la pertenencia y la lealtad.