España celebró esta mañana del domingo, doce de octubre, su Fiesta Nacional con una solemne ceremonia que encarnó los sentimientos de unidad y orgullo patrios. Los Reyes de España, Felipe VI y Letizia, presidieron el acto oficial de homenaje a la Bandera de España, acompañados por los miembros de la Familia Real: la Princesa de Asturias, Leonor, y la Infanta Sofía.
La ceremonia de honrar a la bandera nacional constituyó el eje central de la celebración, representando este símbolo la encarnación de la soberanía y los valores comunes que unen al pueblo español. En un discurso pronunciado por el Rey, este expresó su orgullo por todos aquellos que sirven a la patria, considerando que la bandera es testigo de los sacrificios de generaciones en aras de preservar la seguridad y la democracia de España.
Tras la ceremonia oficial, tuvo lugar un gran desfile militar que mostró las capacidades defensivas modernas del Ejército. En él participaron cerca de cuatro mil soldados y efectivos de seguridad, junto con 74 aeronaves militares y más de 160 vehículos diversos. El desfile, organizado ante una amplia presencia oficial y pública, ofreció una vívida imagen del nivel de preparación técnica y operativa del que gozan las Fuerzas Armadas españolas.
La Fiesta Nacional es una ocasión para que España renueve el orgullo de su identidad nacional y recuerde los sacrificios de sus hombres y mujeres en diversos ámbitos, tanto dentro del país como en sus participaciones en misiones de mantenimiento de la paz en todo el mundo. Las actividades concluyeron con los asistentes expresando su agradecimiento por el gran papel que desempeñan las Fuerzas Armadas y las instituciones de seguridad en la preservación de la estabilidad del país, afirmando que este día sigue siendo un símbolo vivo de la unidad de la nación bajo una misma bandera.