A partir de este domingo, los estados miembros de la Unión Europea han iniciado la implementación escalonada de un sistema fronterizo actualizado para ciudadanos de países no pertenecientes al bloque. La medida tiene como objetivo reforzar la recopilación de datos de viajeros y mejorar la lucha contra la delincuencia transfronteriza.
El lanzamiento del nuevo mecanismo se ha realizado de forma gradual por varias naciones europeas clave, en un esfuerzo por evitar posibles perturbaciones o congestiones en los puntos de control fronterizo. El aeropuerto de Düsseldorf, en Alemania, se convirtió en el primer punto en aplicar el Sistema de Entrada/Salida, conocido por sus siglas en inglés EES.
Bajo este nuevo régimen, se requerirá que los viajeros procedentes de países fuera del espacio europeo completen un registro electrónico en oficinas especialmente designadas en los pasos fronterizos. Quedan excluidos de este procedimiento los titulares de permisos de residencia permanente, así como las personas con vínculos familiares directos con ciudadanos de la UE.
Cabe recordar que la Comisión Europea en Bruselas había anunciado previamente esta medida, subrayando que el nuevo sistema forma parte de los esfuerzos de modernización digital y del fortalecimiento de la seguridad interna en el espacio común europeo.