Tras un emocionante enfrentamiento en el estadio «Gelora Bung Karno» de Indonesia, la selección marroquí sub-17 escribió un nuevo capítulo en su historia mundial al clasificarse para los octavos de final tras una ajustada victoria sobre su homóloga estadounidense en la tanda de penaltis (4-3), en un partido que contuvo todos los ingredientes de emoción y suspense.
El inicio del encuentro fue favorable al equipo estadounidense, que logró abrir el marcador en el minuto 21, haciendo que los «Cachorros del Atlas» llegaran al descanso perdiendo por un gol a cero, a pesar de su clara dominación en el juego.
La selección marroquí no se rindió y mantuvo su presión ofensiva en la segunda mitad en busca del empate. Un momento crucial estuvo a punto de cambiar las tornadas cuando el árbitro señaló un penalti a favor del equipo estadounidense en el minuto 59, pero este desaprovechó una oportunidad de oro para consolidar su ventaja.
Al acercarse el final del tiempo reglamentario, en momentos llenos de drama, el jugador Abde Ouzan se lanzó en un perfecto contraataque individual para colocar el balón en la red del portero estadounidense y anotar el gol del empate en los últimos minutos, enviando el partido a la prórroga, donde no hubo goles.
En la tanda de penaltis, el portero marroquí brilló al detener uno de los lanzamientos, mientras que sus compañeros mostraron precisión en sus ejecuciones, culminando el enfrentamiento con el pase de los «Cachorros del Atlas» a la siguiente ronda, logrando así una nueva hazaña que se suma al palmarés del fútbol marroquí en el ámbito internacional.