El 8 de julio de 2025, el Financial Times publicó una investigación contundente titulada «Argelia sacudida por los vientos del cambio en el norte de África».
La observación es brutal.
El régimen argelino está debilitado, aislado y desbordado
El periódico británico vuelve a la diplomacia ofensiva de Marruecos, ahora apoyada por Estados Unidos, España, Francia y Reino Unido en torno a su plan de Autonomía en Sahara .
Argel se encuentra sola, acorralada, amargada.
El régimen argelino, calificado de autoritario y estancado en la retórica de la Guerra Fría.
Se aferra a la causa saharaui como pilar de legitimidad interna, mientras su influencia diplomática se derrumba a su alrededor.
Crisis repetidas: ruptura con Francia, guerra fría con los Emiratos, ascenso de Marruecos y pérdida de influencia en Sahel, Argelia está rodeada, literalmente.
Fracaso económico: una economía congelada, dependiente del gas, sin reformas estructurales.
El régimen intenta ocultar sus debilidades internas con la palabrería de la «causa saharaui», que se ha convertido en una herramienta de supervivencia política.
Mientras tanto, Rabat seduce, se adapta y construye alianzas sólidas con Washington, Londres, Abu Dhabi, Tel Aviv y, sobre todo, París.
Argelia, por su parte, acumula enemigos y pierde socios clave.
Las autoras, las veteranas periodistas del FT Heba Saleh y Leila Abboud, describen una economía dependiente del gas, una diplomacia rígida y una élite argelina aferrada a una visión del mundo anacrónica frente a un orden mundial pragmático.