El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunció el lunes un paquete de medidas urgentes destinadas a poner fin a lo que calificó como el “genocidio en Gaza”. Las decisiones incluyen la suspensión de la venta de armas a Israel y la prohibición del uso de los puertos españoles por parte de barcos que transporten combustible destinado al ejército israelí.
En un discurso televisado desde la sede del Ejecutivo en Madrid, Sánchez afirmó que su gobierno “ha adoptado nuevos pasos mediante nueve medidas inmediatas, con el fin de detener los crímenes en curso en Gaza, llevar a los responsables ante la justicia y, al mismo tiempo, brindar apoyo directo al pueblo palestino”.
Según observadores, estas decisiones reflejan un cambio significativo en la política española hacia el conflicto, ya que Madrid busca reforzar la presión internacional sobre Israel al mismo tiempo que amplía la ayuda humanitaria a los palestinos.