El lunes, el Ministerio de Asuntos Exteriores de España convocó a su embajador en Tel Aviv para consultas oficiales, en un paso que refleja una creciente tensión en las relaciones entre Madrid y Tel Aviv. Esta convocatoria se produce después de las polémicas declaraciones del ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Sa’ar, quien acusó al gobierno español de “antisemitismo” tras la adopción por parte de Madrid de nuevas medidas contra los barcos y aviones con destino a Israel, en el contexto de la escalada militar en la Franja de Gaza.
Sa’ar acusó al gobierno español de utilizar estas medidas como un medio para desviar la atención del público de los casos de corrupción interna, en un comunicado que provocó amplias reacciones diplomáticas.