En un nuevo desarrollo diplomático, el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov, expresó la apertura de su país a apoyar la propuesta de autonomía presentada por Marruecos para resolver el conflicto del Sáhara, considerándola una forma de autodeterminación, pero sujeto a dos condiciones fundamentales: la aprobación de todas las partes concernientes y bajo el paraguas de las Naciones Unidas.
Las declaraciones de Lavrov se produjeron durante una reunión con representantes de medios de comunicación árabes en Moscú, donde afirmó que la posición rusa se basa en las resoluciones pertinentes de la ONU, enfatizando que Moscú apoya la resolución del conflicto a través del diálogo y no mediante medidas unilaterales.
El diplomático ruso señaló la evolución del curso del conflicto durante cinco décadas, explicando que la solución del referéndum, que se había planteado en el pasado, ya no se ajusta a la realidad actual. Destacó que la propuesta de autonomía marroquí podría constituir una solución exitosa si se cumplen las condiciones necesarias.
En cuanto al mecanismo internacional para abordar el tema, Lavrov afirmó que las resoluciones del Consejo de Seguridad constituyen el marco actual para las discusiones, expresando la disposición de su país a discutir cualquier nuevo marco de solución si cuenta con la aprobación internacional y es adoptado a través de los canales de la ONU.
Cabe recordar que Rusia y China son los dos miembros permanentes del Consejo de Seguridad que hasta ahora no han expresado un apoyo explícito a la propuesta de autonomía como base única para resolver el conflicto, mientras que Estados Unidos, el Reino Unido y Francia han respaldado previamente la propuesta marroquí.